La explicación también proviene de aquel primer año del nuevo nombre: "Diente fue una de las dos presentaciones que le hiciera el diseñador Lucien Mauzán al dueño de la marca Geniol, en la década de 1930, cuando la empresa le encargó la creación de su nueva campaña. Mauzán había pensado en dos dibujos, cada uno ilustrando una cabeza muy distinta. Como ya es bien sabido, la ganadora de esas dos cabezas fue la famosa cabeza de Geniol, que se convirtió en un ícono de la publicidad argentina. Diente es la cabeza no aprobada, y fue tomada como un símbolo, que el Círculo resume como: 'Cuando una buena idea surge es una victoria sobre Diente'."